PANEL 3 : ACUMULACIÓN DE NOTICIAS Y CUÑAS NEGATIVIZADORAS DE LOS COLECTIVOS DE MIGRANTES.
TEXTOS DE APOYO
Puede observarse en la hoja de prensa reproducida que todas las noticias, que son negativas, están relacionadas con migrantes y/o extranjeros (salvo una). La aparición constante, bien como agresores o victimas, en sucesos negativos acaba trasladando la negatividad a la imagen de estos colectivos (SANTAMARÍA, 1.994)
* * *
La segunda parte anticipa el contenido de los paneles 4º a 10º.
Trata de poner de manifiesto la lógica interna a la que parece responder la acumulación de noticias, lugares comunes y argumentos sobre migrantes, y que comparten , a nuestro entender, los tres periódicos estudiados.
Identifica tres conjuntos discursivos complementarios que delimitan lo que puede ser dicho sobre migración y migrantes, definiendo los términos del consenso social. Además proporcionan legitimidad a la actuación de los diversos agentes sociales, gubernamentales, policiales y asistenciales. (T.A. Van DIJK)
Las principales fuentes de la prensa son, en primerísimo lugar, el Ministerio de Interior y otras gubernamentales, como los diversos Defensores del Pueblo; después, con distancia, las entidades socio-asistenciales. Los colectivos de emigrantes no suelen estar representados con voz propia SANTAMARÍA)
Nº 1 .- Los sucesos negativos extienden su negatividad a quienes con ellos se relacionan.
Nº 2 .- Control del discurso y consenso social.
Nº 3 .- ¿Quién informa a los informadores?
Nº 1 LOS SUCESOS NEGATIVOS EXTIENDEN SU NEGATIVIDAD A QUIENES CON ELLOS SE RELACIONAN
Con relación a los propios migrantes las referencias periodísticas provienen, en primer lugar y de forma mayoritaria, de informaciones concretas que participan del valor general de la desviación y negatividad de la noticia. Proceden fundamentalmente de sucesos negativos -y por lo tanto negativizadores- como son detenciones, expulsiones, delitos, corrupción policial y consular, desembarcos nocturnos e ilegales, tráfico y venta de drogas, trabajo sumergido, «brotes» de racismo, peleas, «bandas» peruanas, «mafias chinas», etc. Así mismo, otros sucesos a los que la prensa dedica un amplio espacio son las periódicas reuniones del denominado «Grupo de Trevi», en las que el fenómeno migratorio se mete en el mismo saco que el terrorismo y el narcotráfico, y los informes anuales de los diferentes «defensores del pueblo» que, básicamente, denuncian las trabas administrativas y las acciones y episodios laboral y/o socialmente discriminatorios. junto a todas estas noticias figuran también las abundantes referencias en torno al islam, que se centran especialmente en los rechazos vecinales a la construcción o instalación de mezquitas, en fenómenos como el Ramadán, el no consumo de carne de cerdo y de alcohol, el chador, la fiesta de la matanza del cordero, la prohibición de conducir que tienen las mujeres saudíes...; pero que lo hacen sobre todo en las diferentes expresiones de los movimientos islamistas. Todas estas cuestiones son asimiladas a la manifestación de posiciones «integristas» caracterizadas por el fanatismo y la estrecha relación con grupos y actos terroristas.
SANTAMARIA. :1994: . 210
Nº 2. CONTROL DEL DISCURSO Y CONSENSO SOCIAL.
Uno de los campos de investigación más interesantes para el análisis crítico del discurso es el estudio de los discursos de la inmigración, en general, y de su función en la reproducción del racismo, en particular. La desigualdad social es el resultado del abuso de poder y en el ámbito de las relaciones étnicas esa dominación puede ser ejercida tanto por prácticas discriminatorias no verbales, como por prácticas propiamente discursivas. De este modo, las élites de la mayoría “blanca” controlan no sólo las estructuras y las estrategias propias del discurso público, relacionado, por ejemplo, con la política, los medios de comunicación, la ciencia, la ley o la empresa, sino también el acceso al mismo… El control directo sobre el discurso pasa a ser, al mismo tiempo, un control indirecto sobre las mentes de las personas, dado que éstas adquieren y confirman sus actitudes e ideologías étnicas esencialmente a través del discurso… Los españoles pueden tener sus propias experiencias personales con los inmigrantes , pero la definición de esas experiencias en tanto que experiencias de grupo y, por consiguiente, como amenaza social, no procede únicamente de ellas, sino también , y en ocasiones de forma exclusiva, de los discursos públicos a los que han sido expuestos.
T:A_van DIJK: 2002: 13 (Cit.en AHIMSA, Nº 116:.12)
Nº 3. ¿QUIÉN INFORMA A LOS INFORMADORES?
Sus fuentes de información (…) son especialmente el Ministerio del Interior y, pero en mucha menor medida, los diferentes servicios y entidades socio-asistenciales. Al considerar estas fuentes de información como las principales, la prensa no sólo reproduce y difunde hegemónicamente las definiciones oficiales e informales de estos agentes sociales, sino que de forma paralela convierte a los migrantes en pacientes privilegiados de los discursos reguladores y reparadores. La prensa además de configurar a los «inmigrantes» casi exclusivamente como una categoría social peligrosa, siempre asociada a la transgresión de leyes, normas y/o estándares, al mismo tiempo califica a sus asociaciones -y a ellos mismos- como fuentes de información interesadas y, por lo tanto, faltos de una objetividad y credibilidad que a aquéllos siempre se les supone.
La «inmigración», de esta manera, es considerada como competencia compartida y disputada entre los agentes reguladores (policía principalmente) y los sociorreparadores (los distintos servicios socio-asistenciales y entidades benéficas). Los primeros designan el fenómeno, y es esta la definición que fundamentalmente transmite la prensa, como el conjunto de trabajadores extranjeros que residen y trabajan en España; con lo que ponen el acento en la delimitación jurídica de una fuerza de trabajo cuyo carácter es provisional y no-nacional, y que no puede ser, en definitiva, sino objeto exclusivo de una política reguladora de los flujos migratorios. Paralela y supeditadamente a esta definición sociojurídica, la prensa reproduce y difunde la definición que vehiculan los agentes socio-reparadores. Esta última designa a los migrantes como miembros de nuevas minorías étnicas que recientemente se han asentado en la ciudad; con lo que se insiste, esta vez, en la instalación de hecho duradera, a pesar de ser provisoria, de un diferencial sociocultural, de cuya gestión técnico-asistencial aquellos agentes son los encargados.
Por otra parte, y junto a esta reproducción y difusión predominantes, es menester destacar la subordinación de los migrantes como fuentes de información y la inexistencia (en los espacios de opinión) de reflexiones de los propios migrantes sobre su situación, experiencias y problemáticas -las cuales se presentan como competencia efectiva de los expertos autóctonos en demografía, derecho, relaciones internacionales y/o política social, e indudablemente de sociólogos y antropólogos-. La prensa presenta a los migrantes como coro de las denuncias oficiales e integradas de la arbitrariedad legislativa y administrativa, de los «casos» de discriminación y de las agresiones racistas. Los migrantes son, de esta manera, evacuados como sujeto sociopolítico y correlativamente configurados como objeto de intervención social: son socialmente relevantes en tanto en cuanto son definidos como meros portadores de un virtual riesgo. Este silencio, o este habla ahogada, de los migrantes, a fin de cuentas, viene a confirmar el hecho de que, en nuestra sociedad, como señala Dra'i, el otro es alguien a quien no se habla como a un sujeto, es aquél del que simplemente se habla
SANTAMARIA : 1994 : 210-211